lunes, 17 de mayo de 2010

Dejemos el dolor por la fricción
por un momento: es tiempo de promesas.

Palomas de aspirina en tu garganta,
estás desnudo, tienes
un cuerpo hermoso las dieciséis horas del día.
Hay órganos en ti que se retuercen
adentro, machas en la piel, perfumes
-algunos se pudrieron-

Estás viviendo, ayer fuiste feliz.

16 horas,
y son las cuatro, estás desnudo, helado.

Sábanas sucias de sexo y de maquillaje,
una bandera de en país sin tiempo,
con un dolor distinto.

El fósil de la criatura que quisiste ser.

Hermano, la resaca te hará libre.
Otras manchas hirientes hacen cola
frente a tu cuerpo.

Pero por un momento
olvida tu dolor por el dolor.

3 comentarios:

Maríal dijo...

Lo malo es que las promesas, a veces, tampoco son indoloras...

El jueves no estabas, ¡a ver si te pillo esta semana!

tercera_espectativa dijo...

a partir del viernes!! estoy de vacaciones...

Hache dijo...

De lo mejorcito que te he leído. O al menos de lo que más me ha gustado, que ya se sabe que pueden ser cosas distintas.